Reproducción
asexual
Bacterias
A partir de una sola célula original se
originan dos individuos genéticamente idénticos entre
sí, es decir clones. La ventaja de este sistema, reproducción asexual es su
rapidez: si una bacteria está viviendo en un ambiente adecuado puede dividirse
en unos veinte minutos y generar grandes poblaciones.
El método más habitual es la bipartición o fisión
binaria en la que, a partir de una célula original, resultan dos células hijas
aproximadamente iguales en tamaño y con la misma dotación genética: una copia
de la molécula de ADN circular propia de la célula “madre” en cada una de
ellas. Podemos considerar los siguientes pasos:
· El proceso se inicia cuando la célula ha aumentado
algo su tamaño y duplica su ADN.
· Las dos moléculas resultantes permanecen unidas a
la membrana por sitios cercanos.
· La célula sintetiza los componentes fundamentales
de la membrana: lípidos y proteínas que se incorporan a la zona situada entre
los dos puntos de unión de las moléculas de ADN. Por lo tanto, la célula se
alarga, especialmente en esa zona central que separa los puntos de inserción
del ADN.
· Aparece entonces en la mitad de la célula una
invaginación de las envueltas externas que por estrangulación progresa y divide
al citoplasma en dos partes. Al mismo tiempo, nuevo material de la pared se
deposita en la cara externa de la membrana.
· En
poco tiempo la célula habrá formado dos células hijas que serán clones,
individuos genéticamente iguales. Afortunadamente para las bacterias la
elevada frecuencia de mutaciones permite que se genere una cierta diversidad,
lo que resulta fundamental para conseguir su extraordinaria adaptabilidad a los
cambios ambientales.
Hongos
La reproducción en hongos es muy sencilla, y aunque no
proporciona la misma variabilidad genética de la sexual, permite al hongo
reproducirse con una rapidez asombrosa. Se puede dar por simple fragmentación
del micelio, solo con que una parte de la ceta se rompa y quede en contacto con
un substrato apto para su fructificación.
Levaduras
Las levaduras se reproducen asexualmente por
gemación o brotación y sexualmente mediante ascosporas o basidioesporas.
Durante la reproducción asexual, una
nueva yema surge de la levadura madre cuando se dan las condiciones
adecuadas, tras lo cual la yema se separa de la madre al alcanzar un tamaño
adulto.
Uvas
Propagación: Las vides se
reproducen por un método llamado propagación. En la propagación se utilizará
una sección de la planta para cultivar una planta completamente nueva. Las
vides crecen en una sección parecida a una rama que llamada caña. En la época
de invierno la caña se puede cortar de la vid y utilizarla para
cultivar una vid completamente nueva. Las cañas suelen cortarse en secciones
que son individuales y tienen medio pie de longitud (15,2
centímetros). A estas cañas cortadas se les conoce como esquejes.
Esquejes: Los esquejes
están cubiertos de arena húmeda y se guardan a temperatura fría hasta la
primavera. Cuando llega la primavera, los esquejes se plantan en un vivero
controlado, con un brote expuesto, por encima de la tierra. El esqueje
comenzará a crecer en su entorno y a desarrollar raíces, y estará preparado
para que lo trasplantes en la vid en la siguiente primavera.
Reproducción asexual: Después
de plantar los esquejes en el viñedo, comenzarán a crecer en vides. Dentro de
alrededor de un año será necesario construir soportes para que crezcan las
vides. Puedes hacer esto colocando un poste cerca de cada viñedo en la fila y
ensartando cable de poste a poste. Las vides comenzarán entonces a unirse a la
estructura enroscando sus zarcillos alrededor del cable.
Abejas otros invertebrados
Es la más importante en
invertebrados, y se suele dar en animales primitivos, como celentéreos,
gusanos, equinodermos, etc. Sólo se necesita la actuación de un único individuo
y da lugar a animales que son iguales genéticamente al animal que les ha
originado, por lo que su función no es la mejora genética, sino producir muchos
descendientes lo antes posible.
Partenogénesis
Es la más importante en
invertebrados, y se suele dar en animales primitivos, como celentéreos,
gusanos, equinodermos, etc. Sólo se necesita la actuación de un único individuo
y da lugar a animales que son iguales genéticamente al animal que les ha
originado, por lo que su función no es la mejora genética, sino producir muchos
descendientes lo antes posible.